viernes, 27 de noviembre de 2009
¿Y la opinión de la mayoría?
El día de ayer, un periódico guatemalteco, que dice ser independiente, honrado y digno, publicó los resultados de una encuesta entre sus lectores sobre el paquete de impuestos, que el gobierno mañosamente denomina reforma fiscal. Se hace patente el rechazo generalizado (96.5%) al mismo. Sin embargo, no me parece correcto, que se de espacio a dos artículos de columnistas que apoyan las pretensiones del gobierno. Aunque, se presenta un artículo contrario al pretendido aumento de impuestos y el editorial de dicho periódico crítica la creación del impuesto a la telefonía móvil; una relación 50-50 no es proporcional a una relación 96.5-3.5. Si quienes favorecen la posición del gobierno son minoría entre los lectores del diario, ¿por qué se da tanto espacio a columnas de opinión favorables al gobierno (aunque sus autores pretendan negarlo)?
NO ES JUSTO
Las embajadoras de algunos países europeos y funcionarios de organismos internacionales han dado su visto bueno a la reforma fiscal que pretende elevar el impuesto sobre la renta en Guatemala. Sin embargo, esto NO ES JUSTO. No se puede pretender que un Estado tan incompetente (y la palabra es demasiado suave para describir la calamidad que el Estado guatemalteco, en sus tres poderes, representa ), disponga de más fondos para el derroche irresponsable de los mismos. Además, la disminución de los impuestos percibidos es el producto de una crisis mundial, y NO ES JUSTO, que mientras todos los ciudadanos se ven obligados a apretarse el cinturón, el Estado quiera seguir con el despilfarro al que los políticos están tan acostumbrados.
Y así, mientras:
• La violencia e inseguridad agobian a los ciudadanos honrados,
• Los funcionarios públicos se transportan con prepotencia y aparatosas medidas de seguridad por las calles de la ciudad.
• Los sistemas de justicia y carcelario son una ignominia, y están corrompidos hasta los tuétanos.
• Las noticias sobre corrupción en las diferentes instituciones estatales son cosa de todos los días.
estas voces “amigas” extranjeras, apoyan las exigencias de los políticos de turno en el poder, ¡que atrocidad!
El discurso es el de siempre: “se tienen que aumentar los impuestos para que el Estado tenga los recursos suficientes para hacer frente a las tareas postergadas en materia de salud, educación y seguridad”.
Y así, mientras:
• La violencia e inseguridad agobian a los ciudadanos honrados,
• Los funcionarios públicos se transportan con prepotencia y aparatosas medidas de seguridad por las calles de la ciudad.
• Los sistemas de justicia y carcelario son una ignominia, y están corrompidos hasta los tuétanos.
• Las noticias sobre corrupción en las diferentes instituciones estatales son cosa de todos los días.
estas voces “amigas” extranjeras, apoyan las exigencias de los políticos de turno en el poder, ¡que atrocidad!
El discurso es el de siempre: “se tienen que aumentar los impuestos para que el Estado tenga los recursos suficientes para hacer frente a las tareas postergadas en materia de salud, educación y seguridad”.
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