viernes, 27 de agosto de 2010

Estamos hartos

Los guatemaltecos honrados que trabajamos para obtener nuestro sustento, ya estamos hartos de toda esta verborrea de personajes “importantes” de la Comisión Internacional de Juristas, o de Madres Angustiadas, o de la PDH, constitucionalistas, dignatarios que aducen tener “cuero de cocodrilo”, ex magistrados de la CC, voceros presidenciales, o lo que sean. Es un hecho innegable que el sistema de justicia penal y el sistema carcelario de Guatemala están corrompidos. Es por ello, que la aplicación de la pena capital se hace necesaria e impostergable si se pretende que la sociedad guatemalteca siga siendo viable. Además, se supone que la democracia es el gobierno de las mayorías, y la gran mayoría de guatemaltecos está a favor de la pena de muerte. Las opiniones no están divididas, como desde la prensa y la televisión quieren hacernos creer, somos la mayoría en contra de una minoría de “importantes”, activistas de utopías políticas y aprovechados, que ven en las causas políticamente correctas el trampolín al “éxito” que jamás serían capaces de alcanzar de otra manera porque son mediocres.

Un columnista de apellido Morales

Un señor de apellido Morales, quien es uno de los principales columnistas de cierto periódico nacional, escribió el domingo 8 de agosto un artículo en el que se manifiesta contrario a la pena de muerte. Entre sus argumentos menciona que hay países con bajo nivel de homicidios por cada 10 mil habitantes. Y los pone como ejemplo de que es factible reducir la alta tasa de asesinatos de nuestro país. Sin embargo, en la lista que incluye, de 17 países, aparecen 7 naciones musulmanes, la antigua Birmania (que es la que registra la tasa más baja y está gobernada por una de las dictaduras más duras del planeta ) y 8 países con alto nivel de desarrollo económico.
¿Qué clase de argumento es ese?
La situación de esos países no tiene comparación con la de Guatemala.

Estoy indignado

Estoy indignado ante el proceder del Estado de Guatemala (apoyado por la CICIG) que no escatima recursos para castigar la muerte de unos cuantos miserables asesinos, extorsionadores y narcotraficantes; pero nada hace para proteger a miles de ciudadanos honrados de la maldad de estas bestias, que algunos insisten en llamar todavía seres humanos.
Estoy indignado ante las personas que únicamente se preocupan por la vida de todos esos desalmados que secuestran,extorsionan, violan y matan.
Estoy indignado por la actitud de un alto funcionario gubernamental, responsable directo de garantizar la seguridad pública, que si tuviese idea de lo que es la decencia, ya debería de haber renunciado a su puesto, sus prebendas y su jugoso sueldo, pero lejos de ello, se aferra a su cargo. Y no contento con eso, tiene el cinismo de dar declaraciones en contra de la pena de muerte y a favor de la reinserción de todos esos asesinos desalmados. Ni modo, cómo este individuo se moviliza por la ciudad rodeado de individuos fuertemente armados, ultimadamente a él que le importa.
Estoy indignado ante las tacitas amenazas y la intromisión en los asuntos internos del país, por parte de una francesa, a quién lo único que parece interesarle es mantener con vida a estos criminales para que sigan extorsionando, violando y asesinando impunemente. Además, ese supuesto celo por los derechos humanos, es por demás cuestionable, pues el gobierno al que representa ha apoyado las duras nuevas leyes antiemigrantes europeas y la prohibición del velo islámico.

La CICIG y la PDH

En un conocido periódico, que proclama a los cuatro vientos que es independiente, honrado y digno, (yo en lo particular no lo creo para nada), se publicó hace unos días, una nota en la que se menciona que el nuevo jefe de la CICIG se reunió con el procurador de los Derechos de los Criminales. Nada extraño que se reúnan estos dos personajes: me imagino que se sentaron a hablar de nuevas estrategias para proteger la “sagrada” vida de estos desalmados que han convertido las cárceles en sus centros de operación para la planificación de secuestros, extorsiones y asesinatos.

Los primates y el socialismo del siglo XXI

Después de que el gobierno colombiano presentará pruebas de que los terroristas comunistas de las FARC están siendo entrenados en Venezuela, el gorila vestido de hombre que gobierna dicho país, y sus amigos , entre los que destaca ese regordete engreído, responsable de la humillación categórica que el equipo alemán infringió a la selección argentina en el pasado mundial; reaccionaron con la vulgaridad, la demagogia y la incapacidad, que le es tan característica. Discursos baratos, llenos de populismo y resentimiento es lo único que sale de sus bocazas.