viernes, 7 de agosto de 2009

La hipocresía

Es común que los funcionarios suecos se presenten alrededor del mundo como férreos críticos de la pena capital y “valientes” defensores de la “institucionalidad democrática”. También es común que amenacen a los gobiernos con la suspensión de ayudas económicas si sus “loables preocupaciones” no son atendidas. Pero llama profundamente la atención que esta nación tan “civilizada” y “avanzada” se dedique a la construcción de armas, como ha quedado de manifiesto por el armamento que Suecia había vendido a Venezuela y que finalmente fue a parar a manos del grupo terrorista de las FARC de Colombia. No sabrán acaso estos funcionarios que las armas que su país vende se utilizan para matar seres humanos. Que baja y que vil es la hipocresía, y que bajos y viles son quienes hacen de ella su modus vivendi.

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