A mediados de mayo de 1993, el entonces presidente de Guatemala, Jorge Serrano Elías fue derrocado después de que había ordenado la disolución del congreso y salió en un avión con destino a Panamá el mismo día de su separación del cargo. Si lo sucedido en Honduras es golpe de estado, lo que pasó en Guatemala también lo fue.
Se afirma que se dio un golpe de estado en Honduras porque a Zelaya, debió iniciársele un proceso judicial, y no llevarlo en un avión a Costa Rica. Bajo esa perspectiva, lo mismo podría decirse del caso guatemalteco: a Jorge Serrano habría que haberle abierto un proceso judicial por atentar contra el poder legislativo y no enviarlo a Panamá. Incluso, en el proceso seguido en Guatemala se presentan mayores anomalías. Mientras que en el caso guatemalteco, un grupo de personas pertenecientes a las esferas de poder decidieron designar un presidente para que culminará el período presidencial de Serrano, al que le faltaban más de dos años; en el caso hondureño, el presidente del legislativo fue quien asumió como presidente, para un período de alrededor de seis meses.
¿Por qué entonces la comunidad internacional no acudió en defensa de Jorge Serrano para preservar la institucionalidad de Guatemala en aquel momento? ¿Por qué a Zelaya se le apoya incondicionalmente mientras que a Serrano no se le brindó ningún soporte? ¿Qué autoridad moral pueden tener la ONU, la OEA, la Unión Europea o Estados Unidos si no tienen congruencia en su proceder?
Aclaración: En el anterior comentario no se pretende hacer una apología del expresidente Jorge Serrano, simplemente se hace una analogía con el caso de Zelaya.
viernes, 28 de agosto de 2009
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