Con bombos y platillos la municipalidad y el gobierno anunciaron la creación de un nuevo sistema de transporte urbano. Sin embargo, ni siquiera ha entrado en funcionamiento y los abusos ya se están cometiendo. ¿Cómo es posible que estén solicitando la dirección, no solo del usuario sino de sus padres, su teléfono, su lugar de trabajo, recibos de agua o luz, etc.? No hay justificación posible para este prepotente proceder. En un país como Guatemala, donde la policía y el sistema judicial están podridos hasta las raíces, que estos datos estén en poder de los empresarios del transporte público es sumamente peligroso. Esta gente no tiene la solvencia moral necesaria para tener acceso a información de naturaleza tan delicada. Hay que tener presente que estos “empresarios” son los responsables directos del pésimo servicio que durante muchísimos años el transporte público ha brindado. Recordemos que estos señores recurrían al chantaje, al estilo de las turbas de pseudo-maestros de educación pública, para conseguir que se aumentara el precio del pasaje, sacaban los buses de circulación, sin importarles un comino que los usuarios expusiesen su vida en transportes improvisados ni los daños a la economía nacional, hasta que les autorizaban el incremento y fue así como el precio subió desde 10 centavos hasta el Q1.10 que cobran actualmente. Y esta gente no ha cambiado, lo que pasa es que los gobiernos de turno, para evitar las cruentas protestas que dichas alzas ocasionaban, han accedido ha subsidiar el transporte desde hace bastantes años.
Tanto estos “empresarios” como el gobierno afirman que solicitar todos estos datos es para beneficio del usuario, porque esto permitirá, que quien pierda su tarjeta obtenga la reposición de la misma; pero solo un gobierno como el de la UNE, es capaz de hacer un planteamiento tan ridículo y desatinado para querer justificar este atropello.
viernes, 5 de marzo de 2010
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