La hipocresía de Lula es INCREÍBLE y REPUGNANTE. En su visita a Cuba suscribió acuerdos de cooperación crediticia por cientos de millones de dólares; mientras que dijo lamentar profundamente la muerte del preso político cubano Orlando Zapata.
Lula también visitó a su viejo amigo y compañero Fidel Castro, con quien sostuvo una pequeña conversación de dos horas y media, en sus propias palabras. Es acaso el gobierno de los Castro un ejemplo de democracia para Latinoamérica; ¿cómo se atreve Lula (a través de su canciller) a exigirle al presidente hondureño, electo democráticamente, en las elecciones más concurridas de la historia de dicho país, acciones concretos para avalar su retorno a la OEA. Ante hechos de naturaleza semejante, la conclusión es inequívoca, Lula es un gran hipócrita. Claro, a los izquierdistas y los políticamente correctos eso parece no preocupales, pero cualquier persona con dos dedos de frente, puede ver la verdad en torno a estos líderes socialistas.
viernes, 5 de marzo de 2010
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